Declaración de artista

Simplemente quiero transmitir. Siendo honesto, no podría encasillarme en una temática o en una forma, ni en el uso de elementos o colores concretos, ni siquiera en una técnica. Pinto retratos y pinto paisajes, pero también busco producir elementos concretos, incluso quizás, situaciones u objetos cotidianos. La condición es que tiene que transmitir. Tienen que contar una historia. Casi siempre, y hasta hoy, de la mano de la figuración y el realismo, aunque a veces me gusta la fantasía. En ocasiones, en mi propósito de invitar a reflexionar, también he acudido a la abstracción, pero siempre de manera justificada e intentando destacar un discurso, un sentimiento o una sugestión concreta.

Pinto desde pequeño. Mis primeras producciones obedecían principalmente a la perfección de la técnica. Básicamente buscaba representar mi entorno: personas, paisajes, lugares u objetos que me rodeaban; aunque, del mismo modo, era muy selectivo. En la actualidad, me gusta pensar que mis obras son palabras. A veces necesitas ponerlas una detrás de la otra para encontrar el sentido que necesitas para comprender. Y, en ocasiones, como ocurre cuando se usan las palabras, con una podría bastar. Pero ¿quién soy yo para decidir eso? Yo solo pretendo hablar, con la esperanza de que, bajo tu prisma y desde tu propia perspectiva, de algún modo, me puedas escuchar. Ojalá sea así.

David.